Lo Último

Hola, amiga

Hola, amiga

¡Hola! Te habla tu amigo del pasado, ese que atendía, ese que se preocupaba, ese que te seguía el rastro.

Han pasado más de tres otoños desde que hemos hablado. En ese entonces eras tú aún una niña, hoy al mirarte ya te ves como una mujer; una señorita de las que están decididas a lo que buscan en su vida y que trabajan para alcanzar sus objetivos.

No me hace falta preguntarte cómo estás, cuando eras tú quien me incitaba a ser fuerte, cuando mi debilidad me impedía mirar de frente y mis deseos de huir corroían todo a mi paso. Eras tú la fuerte que me aleccionó, y era yo el temeroso muchacho que de ti dependía para sentir alegría. No me hace falta preguntarte cómo estás, con ese inspirador carácter tuyo que me ayudó a tener alas, sé que estás bien.

Tendrás interés sobre mi paradero en todos estos años, tal vez en algún punto te sentiste molesta conmigo por irme así como así, sin despedidas de por medio, sin explicaciones sobre mi partida y mi destino. La verdad sea dicha, con la honestidad que mi mejor amiga merece: estuve muerto, y muerto sigo… me fui de tu costado protector, para morir en la frialdad del exilio.

Hoy con mi rostro y voz, una persona completamente diferente camina por el mundo; esa es mi voluntad. Mi existencia dejó de ser relevante desde el momento en que descubrí que viví alimentando una mentira, siendo esta falacia mi propia estancia en el mundo de carne y hueso.

Para este punto de mi relato debes encontrarte confundida. “¿De qué está hablando?” seguro cruza por tu mente, mientras relees el párrafo buscando algún concepto que pudo escapar de tu entendimiento; pero no… en serio acabo de decir que toda la vida mía que conociste es una mentira. Tampoco fue fácil para mí aceptarlo, y entenderlo es algo que incluso a mí me cuesta habiendo experimentado el proceso del cambio en carne viva cada instante de mi fugaz existir.

Para resumir, puedo asegurarte que soy una persona diferente al resto. No nací para salir con amigos cada fin de semana, no nací para emborracharme en fiestas y besarme con cientos de desconocidas al estridente sonar de la música rave que durante tantas noches envolvió nuestros oídos en conjunto, no nací para amar y ser amado…

Yo nací para cambiar e ir un paso delante de ti y del resto.


Si me ves en la calle, no me saludes. No responderé.

Si me extrañas, no lo hagas más. Yo no te extraño a ti.

Si sientes cariño a mi persona, evítalo. Tú ya no me importas más.


No es crueldad enmarcada en palabras ponzoñosas, no es tampoco una burla a las maravillosas postales de nuestro pasado… es un adiós más en la lista de interminables despedidas a un mundo que ya no me interesa. Es una carta de despedida definitiva a alguien que en una vida pasada pude llegar a considerar como mi amiga.

Cartas escritas a mano, arreglos en día de San Valentín, detalles de cumpleaños, fiestas sorpresas, dibujos, mensajes alentadores en redes sociales… todo lo que alguna vez me regalaste, y en el momento significó un mundo para mí, ha dejado de existir. Confieso que mientras avanzan las letras de mi contar, tu rostro aparece borroso; ¿es posible olvidar tan pronto, o es simplemente mi mente jugándome una mala pasada? Desconozco la respuesta, pero me es evidente que no afecta al resultado final de mis conclusiones.

Tienes derecho y permiso a odiarme si te ajusta al momento. El sentimiento más débil de todos poco hará para lograr hacerme mirar en retrospectiva a aquel pasado tan nuestro y patéticamente humano. Añado con honesta sencillez que aquel que gira dos veces atrás está destinado a perder su rumbo al frente, y te aconsejo no permitas que la nostalgia golpeé más duro que tu determinación con respecto al mañana.

He dicho lo que tenía que decir, y poco es mi interés en esperar lo que querrás replicar al respecto. No te ofendas, pero dudo mucho que puedas congeniar algo de interés para mi nueva persona. Dicho esto, me despido… tengo un lugar al que asistir esta noche, y me he distraído ya suficiente contigo.

Hasta nunca, desconocida.





Tomás, nueva alma del bar de los perdidos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido al mejor blog del universo!

Puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a mí blog!

Recibe en tu correo las actualizaciones de mis relatos y cuentos. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.