Lo Último

¿Estoy acabado?





John Terry extendió su mano a Frank, con el gafete de capitán aún entrelazado entre sus dedos índice y medio. En la mirada que le dedicó a su compañero de innumerables batallas se mostraba ese temple y seriedad con que John tenía acostumbrados a todos hasta antes de ese momento, en que perdió la cabeza de la peor forma posible: dando un innecesario rodillazo a Alexis Sánchez, el 9 del Barcelona, que ni tardo ni perezoso, se tiró a dolerse como si le hubiesen arrancado una extremidad.
¿El resultado? El peor golpe anímico que pudiera recibir el equipo: perder a un hombre, a tú capitán cuando se está disputando una semifinal de la Champions League contra el mejor equipo de la historia, en su casa y con el marcador en contra 1 a 0. Viendo tú eliminación de la competencia más inevitable que nunca... ¿Cómo podrían resistir después de esto?
Después de haberte matado durante los 90 minutos del juego de ida; donde luchaste, corriste y sufriste como nunca antes y sin embargo lograste aguantar durante todo el partido los insistentes y potentes ataques de un equipo sin igual… donde te bastó con una jugada para que pudieras llevarte una ventaja parcial de 1-0, poniendo al plantel entero, y a los fieles seguidores del Stamford bridge a soñar, se había llegado a esto… Barcelona había puesto el partido de vuelta a su favor a apenas al minuto 34.
Cada golpe anímico y físico parecía indicar lo impensable para Frank: que el destino de los blues era perder este encuentro… apenas al minuto 5 del primer tiempo Cahill, el joven defensor y responsable de que Messi no pudiera marcar un solo gol durante el juego de ida fue víctima de un lamentable tirón al tratar de detener un avance de Alexis Sánchez; y aunque trató de seguir jugando, finalmente se vio obligado a abandonar la cancha al 11´.
Como si eso no fuera suficiente, encima pasaba esto: el hombre que menos tiene que fallar en la cancha, falla… ¿Por qué elegía John Terry hacerlo precisamente en este partido? ¿Por qué en este momento?
Pero Frank no lo juzgó… no le riñó ni le reprochó nada… ese nunca fue su estilo. Cada quién es responsable de sus actos, pero al estar en un equipo, uno se compromete a lidiar con las aberraciones del otro.
― Sal ― Fue lo único que dijo Frank a Terry apenas recibió el gafete de capitán, a sabiendas de que su presencia en la cancha ya no hacía más que alterar a sus compañeros para con sus modos con el árbitro, y otro jugador amonestado era lo que menos necesitaban en ese momento.
Terry abandonó finalmente el campo de juego y el partido se reinició con un tiro libre directo a favor del Barcelona, tiro que se estrelló en la barrera por parte de Messi.
A los blues no les quedó de otra que inventarse una línea defensiva improvisada: con Bosingwa e Ivanovic de centrales, aún si ambos en realidad siempre juegan por las bandas, tendrían que ser buenos centrales durante los minutos restantes si lo que planeaban era salir del estadio con el rostro en alto.
― Siempre presionen a Messi y a Iniesta cuando estén cerca del área ― Les recordó Frank, haciendo señas. ― Aunque dejen su zona libre.
Por varios minutos todo salió medianamente bien: incluso sin John, estaban logrando anular el juego del Barcelona, que no lograba encontrar huecos por dentro y se veía obligado a tocar de costado a costado una y otra vez para después terminar la jugada con una pelota perdida. Evidentemente atacar había dejado de ser una opción para ellos, pero si lograban seguir en esta rutina defensiva durante lo que restaba del partido, incluso podían llegar a soñar con la posibilidad de que nuevamente apareciera un latigazo de velocidad por los costados para que Drogba anotara el gol de la igualada en el marcador, justo como ocurrió en el juego de ida.
… Pero las cosas no eran tan fáciles, nunca lo eran… ¿Por qué tenían que empezar a serlo precisamente en este partido, donde todo estaba destinado a terminar mal?  
Iniesta apareció al minuto 42´ a pase de Messi, y con un tiro cruzado marcó el gol que ponía el marcador global en contra, 2-1, y no solo eso… ese gol también lapidaba a los blues, que agacharon la cabeza, al verse ya eliminados de la Champions League.
― ¡Esto no ha terminado! ― Gritó Frank mientras el Barca celebraba su anotación. ― ¡No pierdan aún!
Aún si decía eso… la realidad era que estaban siendo terriblemente rebasados, en técnica, posesión, mentalidad y resultado, pero como capitán tenía prohibido perder los estribos, de otra forma podría terminar como Terry: viendo en los vestidores como sus compañeros eran masacrados por sus errores.
Frank Lampard Miró con recelo a Xavi y a Iniesta mientras regresaban a sus posiciones después de una gran celebración. Para el mundo entero, ellos dos eran los mejores mediocampistas del mundo… hace no mucho tiempo todos pensaban lo mismo de él, “un genio” decían, “un fuera de serie” aseguraban… hoy en día, casi todo lo que él recibía por parte de quienes un día alabaron sus cualidades técnicas eran criticas. Aseguraban que su nivel ya no era el necesario para jugar en el Chelsea, decían que sus mejores días ya habían terminado y que lo mejor para él era retirarse ahora que seguía siendo una leyenda del futbol inglés.
¿En verdad estaba acabado?
Se dio cuenta de que sus rodillas ardían. Había estado corriendo tras de Xavi, Messi e Iniesta durante todo el primer tiempo así que ya estaba cansado. La sensación en sus piernas solo le hizo pensar nuevamente en su anterior suposición:
¿Estaba acabado?
¿Había dado ya todo lo que podía dar?
¿Ya no era de utilidad para el club a quién debía lealtad desde el 2001?
Resopló con mal humor. Cuando comenzó su carrera como futbolista, siempre supo que en cierto momento tendría que dejar las canchas, más nunca esperó que ese momento llegara en realidad, y mucho menos cuando aún tenía tantos deseos de entregarse en la cancha… pero con deseos no se logra todo, ¿Cierto?
Reinició el partido, y así el Barcelona reinició su ataque incesante contra un desanimado y prácticamente rendido Chelsea. Drogba había pasado a ser un defensor más y que apenas estaba a un par de metros adelantado de Frank, que como siempre, agradeció con una simple mirada el sacrificio de su noble compañero.
Mientras presionaba a Xavi no podía pensar en otra cosa que el hecho de que el español apenas era un par de años más joven que él… ¿Cómo era posible que para el mundo fuera tan ampliamente superior? Si nos íbamos a logros individuales, Frank superaba con creces la cantidad de goles y de asistencias de Xavi e Iniesta juntos, pero a diferencia de ellos, él nunca pudo motorizar a un equipo para romper con las barreras históricas e inmortalizarlo como un equipo de leyenda… ¿Por qué no pudo hacerlo? ¿Sus cualidades no fueron las suficientes?
Sonrió mientras veía como Ashley Cole robaba otro balón de Dani Alves, en sus pensamientos comenzaba a sonar como si ya se hubiera retirado… ¿Cómo era posible que en medio del partido de su vida no pudiera hacer otra cosa más que lamentarse por lo que nunca pudo lograr en sus mejores años? ¿Era esto una mentalidad mediocre? ¿Estaba dando por hecho de que al pitar el árbitro el final del partido estaría también finalizando su carrera?
― ¿Ha llegado la hora del retiro, Frank? ― Se murmuró para sí mismo.
Una respuesta nunca fue necesaria, pues en su razón encontró un factor que le hizo dejar atrás toda negatividad: su familia.
Así es, en Londrés, había unas niñitas viendo el partido por televisión en ese momento… sus hijas, su mayor razón de estar orgulloso. Muy por encima de todos sus palmares personales y títulos obtenidos.
Seguramente estarían acurrucadas en el sillón con los ojos llorosos… deprimidas porque su padre está perdiendo de forma notoria y no parece que haya forma de hacer que eso cambie. La sola imagen le provocó escalofríos… entonces, fue que lo comprendió.
Aún si sus piernas ya no podían más…
Aún si frente a él había un rival infinitamente superior…
Aún si sus mejores días ya habían terminado…
Aún si nunca volvería a ser lo que un día fue…
Aún si para todo el mundo su carrera había terminado…
Aún si la prensa no paraba de exigirle el retiro…
Aún si había quienes decían que su magia ya estaba extinta…
Aún si había hooligans que en su momento crearon himnos a su honor y ahora le pedían que se fuera…
Aún si para Villas Boas él ya no era un jugador necesario…
Aún si jugaba en la cancha más difícil del mundo, con dos goles en contra, con un hombre menos, sin aliento ni espíritu y contra el equipo más fuerte de la historia…


Aún si todo estaba en su contra… siempre tendría en ellas, una razón para hacer lo imposible.

Ramírez le entregó una pelota a unos metros fuera de su propia área, Mascherano corrió para presionarle, pero Frank Lampard se lo quitó de encima con un simple movimiento al frente con el cual también alejó de su órbita a Xavi. Viendo lo bien que controló Lampard, Ramírez corrió hacia el frente con todas sus fuerzas buscando jalar marca para que Frank pudiera crear con mayor libertad, pero Frank tenía otros planes…
Vio que en la línea que recorrió Ramírez había un hueco inclinado, así que lanzó la pelota al ras del césped con fuerza para que Puyol no pudiera alcanzarla, el pase fue tan perfecto que dejó a Ramírez mano a mano contra Víctor Valdés. Ramírez picó la pelota, brincando al portero del Barcelona y concretando el primer gol del Chelsea en el partido, gol que ponía a los Blues a favor en el marcador global 2-2 por gol de visitante. Después de la anotación, el árbitro finalizó el primer tiempo.
El equipo entero sintió alivio en su celebración, ese gol era la dosis de oxigeno, ánimos y espíritu que el Chelsea necesitaba para seguir concentrado durante el segundo tiempo… en el equipo nacían las esperanzas de salir celebrando del Camp Nou.
Se fueron a los vestidores con unos rostros opuestos a los que habían mostrado desde que el marcador se les vino en contra, la motivación podía sentirse en el aire y un montón de nuevas posibilidades se les abrían ante sus ojos… todo gracias a una genialidad de Frank Lampard.
Al llegar al vestidor, Frank se acercó a John Terry, que yacía recostado en el suelo con la mirada perdida… a sabiendas de que fuertes reprimendas le serían aplicadas por haber perdido la cabeza en un momento clave. Frank sonrió y colocó el gafete de capitán sobre su cabeza para después quitarse la playera. Terry le miró en silencio con mal humor, a la espera de una explicación. Frank se encogió de hombros.
― Quita esa cara de pocos amigos ― Murmuró, con inusual buen humor dadas las circunstancias y tomando asiento a su lado. ― Tengo el presentimiento de que nuestro destino es ganar este partido… y tal vez más que eso.

1 comentario:

Krellan dijo...

Acabo de notar que no he comentado en este... personalmente me parece que es una muy buena forma de representar lo que estan pensando los jugadores... y también demuestras lo mucho que disfrutas del Football, muy bien! una buena mezcla de dos pasiones

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