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Asociación de lectores y escritores (ALE) (3/??)


Capitulo 3: Romance sobre ruedas

– Vaya que son buenas personas los Gambino, ¿Eh? – Suspiró Alice, fascinada mientras observaba el paisaje corporativo que regalaba el automóvil de Claudia en su constante movimiento. – ¡Estoy segura de que con su ayuda mi sueño será posible!
– Vaya que se te ha metido en serio esto de ser publicada en ALE, ¿No? – Preguntó Claudia. – Es la primera vez que te veo tan entusiasmada por algo… ¡Incluso traes las coletas de la buena suerte puestas!
– ¡Por supuesto! ¿No ves que es algo súper apasionante? – Preguntaba mientras jugueteaba con las coletas de su cabello usando ambas manos para revolotearlas en saltos verticales. – ¡La idea sola de competir con otros escritores para sobresalir en un ranking impresionantemente popular! ¡Que la gente guste de lo que escribes y te envíen cartas de ánimos!… eso me hace pensar, ¿tú le envías cartas de ánimos a Mint?
– Eh… un poco… s-solo una o dos… a la semana…
– ¿Ves? ¡Si me esfuerzo mucho quizás obtenga mi propia fan loca! Ya la veo… colándose en mi casa y secuestrándome… ¡sería TAAAAAAN emocionante lidiar con mi propia Claudia!
– Oye, oye – Riñó su amiga, ofendida. – ¡Yo no llego tan lejos en mi admiración! Ya han pasado dos años desde su debut y desde entonces solo la he admirado de lejos… además, si tú llegaras a ser publicada supongo que tendré que dividir mi admiración inmensa para mi mejor amiga y para aquella que me metió en la lectura.
– ¡Eso es muy lindo! – Exclamó Alice, con un brillo de agradecimiento en su mirar. – Por cierto… lees mucho, ¿No? ¿Has pensado en escribir tú también? ¡Seguro con lo que has aprendido de otros te sale algo genial!
– Nah – Se negó Claudia, agitando su mano libre. – Yo me conformo con leer cosas buenas y dejo que sean los expertos quienes den la vida por escribir.
Era ciertamente entendible, el mundo de la escritura, siendo tan amplio, solicitado y reñido, no podía ser llamativo para todos los gustos. Aún así, para Alice era difícil de entender que alguien no pudiera sentirse seducido a algo tan emocionante.
Pese a esto, guardó silencio en ese tema, respetaría gustos del mismo modo que Claudia respetaba y apoyaba sus recientes decisiones.
–… ¿Sabes, Claudia? ahora que has mencionado a Mint he pensado en escribir un romance…
– ¡¿Qué?! – Exclamó su amiga, sorprendida. – ¿Quieres hacer romance? Pensé que por lo experimentado tras leer los textos del sobrino de los Gambino irías a por lo oscuro…
– Para nada, eso me aterra demasiado, y bueno… – Murmuró, mientras se sonrojaba un poco y observaba de reojo a su amiga con una sonrisa boba. – Soy muy soñadora y en una ocasión incluso me gustaba un chico…
– ¿En serio creíste que me impactarías con eso? – Preguntó Claudia, arqueando una ceja y mirándole con interés intercalando su atención en el camino y en su acompañante. – además, ¿Cuándo fue eso que nunca lo supe?
– En secundaria… ¿Recuerdas a Rogelio el de nuestra clase?
– ¿El chico que siempre cocinaba su almuerzo en el salón?
– ¡Sí, él!… me parecía lindo.
– Era un verdadero rarito… pero bueno… dudo que con esa inmensa experiencia romántica en tu vida puedas hacer romance…
– Es solo cuestión de aprender a escribir tan bien como el sobrino de los Gambino y con eso bastará, Mint tendrá una excelente rival.
–… Estás haciéndolo de nuevo. – Se lamentó Claudia llevándose una mano a su frente, aprovechando que estaban en un semáforo.
– ¿Qué cosa?
– Estás siendo una novata de nuevo… ¿crees que si aprendes a escribir como ese chico puedes escribir romance?
– Eso creía… – Alice chocaba las yemas de sus dedos índices con timidez mientras hablaba como una chicuela regañada. – Hasta que me llamaste novata así que… voy a decir que… ¿no?
– ¡Claro que no! ¿Qué no vez que para cada género hay distintos eh… caminos?
– ¿Caminos?
– Si… caminos ya establecidos… eh… como te explico… mira… yo leo Lovely Magazine, ¿Cierto?
– Correcto…
– Bien… pues Lovely Magazine tiene muchas escritoras, cada una de ellas tiene un estilo distinto a la hora de escribir, cada quien maneja su propio vocabulario y también buscan apegarse a lo que les gusta y conocen… pero todas ellas siguen un camino en especifico… ese es el camino del romance.
– ¿Y cuál es ese camino?
– Eh… bueno… recuerda que yo no soy una experta ni nada por el estilo pero… yo he notado que el romance necesita en especifico mayor enfoque a los sentimientos, estados de ánimo y escenas… mientras que otro género… por ejemplo el terror, se enfoca más en el entorno, en los detalles y en los escenarios, pues no es necesario entrar en lo sentimental al ser un genero de sorpresas anormales … entonces en base al género que decidas seguir debes de serle fiel a un camino que llene las expectativas totales del género en sí, una vez conozcas completamente el camino puedes ir forjando tu estilo propio, por ello creo que es de suma importancia que elijas correctamente el género que escribirás ahora mismo, para que no te confundas ni nada después…
– Entonces el género del romance necesita un camino enfocado a los sentimientos, las escenas y a los estados de ánimo… vaya… ahora que lo mencionas… la historia que leí con el señor Gambino poseía grandes sentimientos, pero ninguno de ellos era romántico y tampoco tenía escena alguna… de hecho… no tenía nada más que un derroche de emociones extrañas, desesperantes e inhumanas.
– Exacto, esa historia se ha ido por un camino distinto… ¿Te imaginas una historia romántica escrita con ese camino? Seguramente sería una poesía trágica fantástica, pero nunca una historia.
– Y dime… ¿Se pueden tener distintos caminos al mismo tiempo? ¿Digamos… dominar tanto el romance como el misterio?
– Supongo que si… pero dominar uno solo es un gran problema así que no seas ambiciosa y pon los pies en la tierra… ¿Quieres dedicarte al romance? Dime… ¿Siquiera has leído algo de romance antes?
– Nunca – Admitió, sonrojándose. Le avergonzaba mostrarse tan frecuentemente ignorante en algo que supuestamente le interesaba tanto. – Pero tú si… y veo que eres una enorme admiradora de Mint. Estoy segura que estarás dispuesta a prestarme todos los volúmenes de sus historias al momento para familiarizarme con el género, ¿No?
– Bueno… – Suspiró hondo la pelinegra. – Supongo que no tengo otra opción, ¿o sí? ¿Qué clase de amiga sería si no te ayudara?… ya que insistes tanto… está bien, te los prestaré.
– Ya tenías planeado llevarme a tú casa para prestarme libros de Mint, ¿No es así? – Preguntó luego Alice, con una sonrisa presumida.
– C… claro que no… ¿Por qué lo dices?
– Hace 5 minutos diste un retorno para ir rumbo a tu casa… ¿Qué tan a menudo tomas la ruta hacia tu casa cuando vas a llevarme a la mía?
– ¡Cállate y ponte a pensar en posibles historias! – Rezongó, en tono apenado y con un rubor molesto en su rostro. – Recuerda que tienes que buscar algo original, interesante, y novedoso… ¿Y adivina qué? ¡Nacimos en una época en la que se cree que ya se ha inventado todo! Así que el trabajo es doblemente difícil.
Alice guardó silencio durante severos segundos, analizando las palabras de su amiga y poniéndolas en práctica. Al final, extendió ambas manos, y dio una sencilla respuesta repleta de tranquilidad.
– Quizás sea buena idea escribir una historia de romance con la misma trama que mi primer historia… podría hacer que quien venga a dominar el planeta sea una chica torpe, agresiva y linda y hacer que el humano que la cuide poco a poco se vaya enamorando de ella… ¿Sabes? Esto de los visitantes espaciales puede transformarse en algo así como mi sello personal. ¿Qué opinas?
– Bueno… no le veo mucha forma ahora… de hecho la idea me parece algo espantosa – Repuso, en tono nervioso. – Pero estoy segura de que encontrarás tu camino por ti misma eventualmente…
Unos minutos más tarde las dos chicas se encontraban en la habitación de Claudia, un lugar tan desordenado como su auto. Alice incluso miró con nerviosismo como algo misterioso debajo de uno de los cojines del sillón se arrastraba por la ropa del suelo hasta debajo de la cama y le miraba con unos penetrantes ojos nocturnos. Era mejor no indagar en detalles; se limitó a ponerse los calcetines por sobre el pantalón y a esperar paciente.
– Aquí tengo el 1… el 2… y el… 3… el 4… eh… ¿El 5? Ah, claro, mi mamá me lo quitó para usarlo de atrancapuertas…
Después de varios minutos en que Claudia se hizo pedazos buscando libros finalmente terminó, entregó a Alice 10 gruesos volúmenes de distintos colores y portadas, en la cima de la torre se podía apreciar un libro purpura con un trazo de cinceles muy básico en forma de bicicleta, justo debajo la siguiente leyenda se apreciaba:
“AMOR EN RUEDAS, VOL. 1”
“… Intenta alcanzarme, Tory”
Mint.
Intenta alcanzarme, Tory… – Repitió Alice, en tono intrigado.
– Es una frase que solía decirle la protagonista al galán de la historia, es algo así como el centro de la historia… cuando leas lo entenderás.
– Entiendo… ¿te importa si leo un poco?
– Claro, yo también debo de ponerme a leer el volumen 11 que me acaba de regalar Don Gambino, ¿Nos vemos en unos minutos?
– Ya estás…
Alice puso los libros en el suelo y se sentó en el mismo. Tomó el libro purpura en sus manos y con emoción se puso a leer.
La historia se centraba en Levy, una alegre chica que desde su infancia amó la bicicleta y conforme fue creciendo se dio cuenta del gran talento que poseía al montarse en una de estas. A los 13 años finalmente decidió dedicarse al ciclismo de forma profesional, siendo seguida por su vecino y mejor amigo, Tory.
Tory era un chico algo serio e inexpresivo, pero de corazón noble; tan así, que se encarga de subirle el ánimo a Levy cuando hace falta, y se asegura de que en cada práctica y carrera se entregue al máximo.
Los años pasan y finalmente ambos han llegado a la cima, han entrado en la gloriosa lista de los 20 mejores ciclistas a nivel mundial cada uno en su categoría. Es entonces cuando la trama se complica, pues los viajes comienzan a alejarlos y las dudas surgen conforme conocen otras personas.
Antes de un viaje a Madrid, Tory se le declara a Levy… pero ella sube al avión sin decir nada. Tory lo toma como un rechazo y se promete a si mismo olvidar conforme las ruedas avancen, mientras que Levy se propone ser la ciclista número 1 para ser alguien digna del chico al que siempre amó.
Es una historia llena de drama e intriga, ambos siguen sus propios pasos, pero curiosamente, pese a que pierden contacto siguen tomando sus decisiones en base a lo que el otro querría, se vuelve desesperante que un amor tan perfecto y puro no pueda concretarse por un tonto malentendido, sencillamente te deja deseando mas.
 – ¿Qué tal? – Preguntó Claudia, sonriente y con un brillo orgulloso en los ojos. – ¿A que es una experiencia fascinante?
– Vaya… yo… me he leído todo el volumen… lo siento… ¿Qué hora es?
– Las 10… te veías muy entretenida leyendo así que no quise interrumpirte… ¿qué te parece?
Alice estuvo a punto de responder a su amiga con una sonrisa, pero un pensamiento pesado y certero se interpuso en sus palabras y un semblante depresivo y realista apareció en su rostro pulcro e inocente.
– Mint… es… asombrosa… yo… no creo poder escribir nada como ella… ¡es excepcional! Maneja los malentendidos a su antojo, cada que están a punto de hablar aparece un enredo atado con astucia varios capítulos atrás y como están las cosas ahora mismo pareciera que nada puede salir mal… ¡dios santo! ¿Cómo puede mantener este nivel tan impresionante de drama y romance por 11 volúmenes enteros?
– Eso equivale a 5 años de publicaciones semanales sin pausas en Lovely Magazine, has las cuentas…
– ¡Eso es asombroso! ¡ES ASOMBROSO! Te lo digo… ¡Es otro nivel!  Pero si lograra a ser tan buena como ella seguro soy publicada… ¡Muchas gracias por mostrarme esto, Claudia!
– Bah, no te fijes – Repuso, relajada. – Solo te he prestado los volúmenes… entonces… ¿Intentarás ser tan buena como Mint?
– ¡Por supuesto! ¡El romance es genial y emocionante!

¡TOP 10 DE LA SEMANA DE ALE!
1. – Memorias perdidas – Ten Zero
2. –La leyenda del rey dragón – Ten Zero
3. –  Lagrimas del Dios de la muerte – Ten Zero
4. – Bella agente secreto – Ten Zero
5. – El príncipe oscuro – Ten Zero
6. – Juegos de azar – ArmedHeart
7. – Horneando el amor – Arwen
8. – Una escuela algo extraña – Huisqui
9. –  Coleccionista de paraguas – BENKA

10. –  Un nuevo… ¿inicio? – Yah

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