Lo Último

Dos mundos, un sentimiento. (9/17)


9: Espontaneidad (Mike)
-Esto no está causando efecto alguno, ¿Crees que estemos haciendo algo mal?
-En realidad no creo que se deba a eso, en realidad yo si estoy recibiendo felicidad de esto. –Admití.
-Ya veo, creo que es porque no eres lo suficientemente apuesto para mí.
Llevábamos cerca de 2 horas caminando de la mano alrededor del campus, Cada vez que yo intentaba iniciar una conversación, Mónica la cortaba; Como diciendo: “No quiero gastar saliva en vano” Y pese a mi emoción sobre la situación, ella no articulaba felicidad alguna, incluso comenzaba a vérsele un poco molesta.
-Creo. –Murmuré, asustado ante la posibilidad de que se pusiera a buscar a alguien más apuesto. –Que todo es cuestión de la espontaneidad.
-¿Espontaneidad, eh? –Sus ojos se abrieron un poco, incluso me asusté; Era raro que mis comentarios la hicieran reaccionar.
-Eh… Sí… Tú sabes… Cuando se camina por la playa y el chico se cae en el agua y comienza a mojar a la chica y en ese momento se enamoran…
Ella guardó silencio unos minutos, cuando llegamos al edificio donde ella tomaba sus clases se separó de mi mano.
-Debo entrar a clases. –Murmuró.
-Está bien… ¿Puedes darme tu teléfono celular?
-Sí, sí puedo. –Señaló, pero guardó silencio; Fueron unos segundos bastante incómodos.
-¿No me lo vas a dar?
-No me lo habías pedido, ya te lo apunto.
Su escritura era tal como ella: Recta y perfecta, atesoré el papelito en que me lo entregó como si fuese lo más valioso del mundo.
-Adiós, Mike.
Se fue, dándome la espalda; Llevaba un abrigo color rojo y una falda larga a cuadros. ¿Era legal ser tan endemoniadamente atractiva?
-O… ¡Oye, Mónica! –Grité de pronto, los alumnos que pasaban por el lugar me miraron como si estuviese loco; Incluso yo estaba sorprendido.
Mónica se dio la vuelta, pero no articuló palabra.
-T… Tengamos una cita esta tarde, ¿Qué dices?
-Bien, nos veremos en bellavista a las 5.
Una vez Mónica se dio la vuelta y se perdió en las escaleras del edificio de ingenierías, Salté como loco, corrí en círculos y celebré como si mi equipo acabara de ganar el súper tazón, Era el mejor día de mi vida.
-¿Qué rayos haces, Mike Mattews?
Esa dulce voz de una chica tierna que no mata una mosca era inconfundible; Me di la vuelta para encararla, avergonzado por ser encontrado en tan lamentable situación.
-Eh… ¡Hola, Nahomi!  Yo solo estaba…
-No quiero saberlo. –Bufó, Acercándose a mí para abrazarme. –Yo se que estás un poquito mal de la cabeza.
-No digas eso, ¡panchita! Van a creer que es verdad.
-Mike… Tenemos… Que ir a entrenar esta tarde…
Me separé ligeramente de su abrazo para mirarla a los ojos, Unos bellos ojos Café claros que se tonalizaba a la perfección con su cabello del mismo color.
-¿Eh? –Pregunté, con un ligero tartamudeo.
-Dije que esta tarde tenemos que ir a entrenar, y sé que dirás que te va a dar hambre, pero ya he preparado un montón de Sándwiches, será como un día de campo; ¿Qué opinas?
-Hoy no es un buen día… Nahomi. –Murmuré, pensando en mi cita con Mónica y desviando la mirada.
-¿Por qué no? –Preguntó ella; Pude imaginar el rostro de tristeza que seguramente estaba esbozando.
-Tengo planes con mi hermana.
-Ah, ¿con Elisa?
-Así es, quiere que la lleve al dentista.
-Pero si sus dientes son hermosos. –Nahomi había caído completamente, suspiré aliviado.
-Lo sé, pero creo que tiene caries  en las muelas, en fin… ¡Lo siento mucho, Nahomi!
-No es nada, solo por ser Elisa lo dejaré pasar esta vez.
-Gracias, Panchita… ¿Nos vamos?
-Está bien.
Tras una buena pelea por la música en el auto, dejé a Nahomi en su casa y me apresuré a llegar a la mía, Tomé el baño más largo de la historia, me peiné con tanta dedicación como una quinceañera y usé tantas cremas y perfumes que hacía parecer a Megan Fox una fachosa.
-¿A dónde demonios vas tan guapo, hermano? –Me preguntó una pequeña y extraña criatura de cabello castaño claro y unos bellos ojos verdes.
-Ah, eres tú, Eli… Pensé que el perro de los Johnson había aprendido a hablar.
Por tal respuesta, sus agiles y pequeñas manos atacaron a mi brazo derecho; pellizcándolo con fuerza.
-¡PERDON, PERDON!
Me miraba con diversión, como esperando una explicación.
-Bien, tengo una cita.
-¿Con Nahomi?
-No.
Bajé a las escaleras y me senté en la sala, dispuesto a esperar sin hacer nada hasta que llegase la hora de reunirme con Mónica.
-¿No vas con Nahomi? –Preguntó, con curiosidad.
-Eres muy preguntona para tener 15 años.
-¡Dímelo o voy a chismearle a Nahomi que vas con otra chica!
Solté una risita nerviosa, ¿Por qué era tan importante para mí que Nahomi no se enterara de esto?
-Se llama Mónica, Es una chica realmente peculiar.
-¿Peculiar?
-Sí, es asombrosa.
-¿Más que Nahomi?
Pensé unos segundos y me encontré con un nudo al que era mejor no entrar.
-Nahomi no tiene nada que ver en esto, ella es mi mejor amiga solamente.
-Pues para que pienses eso la chica tiene que ser una mujer asombrosa, cariñosa y atenta.
-Mmm… Me pregunto si es así.
-¿Eh?
-Dije que ya me tengo que ir, ¡cuídate monstruo!
Antes de que pudiera atacarme, escapé de mi casa con éxito, unos minutos más tarde ya paseaba por bellavista mall con nerviosismo; No batallé mucho para distinguir a una hermosa chica que miraba en varias direcciones sin expresar emoción alguna.
-Me alegra que vinieras. –Admití.
-¿Por qué? –Preguntó de pronto, Ya comenzaba a hacer lo que más me incomodaba de charlar con ella
-¿Porque qué? –Contraataqué
-¿Por qué te alegras de que viniera?
-Olvídalo, no puedo explicarlo, simplemente al verte me sentí feliz.
-Ya veo. –Me miraba de forma sospechosa, distinta a otras ocasiones aunque sin dejar atrás su hostilidad.
-Bien, ¿Qué quieres hacer? Podemos ir al cine, ver ropa, Comer algo… O podemos simplemente dar vueltas mientras platicamos.
-Comamos algo.
-Genial, entonces ¡A las alitas!
Recordando mí reciente teoría sobre la espontaneidad, la tomé por la mano y me sentí orgulloso al sentir un estremecimiento por parte de mi helada pareja.
Caminar en el centro comercial de la mano de Mónica no se alejaba mucho de caminar de la mano de Mónica en el campus: Los chicos volteaban para comerla con los ojos y yo me sentía el mismísimo Brad Pitt. Al llegar a las alitas ordenamos lo mismo y comimos sin más novedad.
-Delicioso, ¿No crees? –Pregunté, mientras caminábamos sin dirección.
-Era regular…
-¡No mientas! ¡Te vi relamerte los labios en vez de usar servilleta en un par de ocasiones!
Mónica se estremeció una vez más, ¿Será que estaba despertando el calor dentro de su apagado cuerpo?
-E… Eso era porque estaba algo rico. –Desvió la mirada, Me sentí tan orgulloso de eso que hasta quise ponerme a bailar. De pronto, sentí un chispazo de improvisación, tal vez esa era la respuesta a todo.
-¡Oye! ¡Se me acaba de ocurrir un gran lugar para ir! ¿Me acompañas fuera del centro comercial? ¡Quisiera mostrarte el lugar perfecto.
-¿Dónde es?
-En la avenida Wall rough.
-Mis padres vendrán a recogerme aquí apenas les llame.
-Yo te llevaré a tu casa, ¡no te preocupes!
Mónica dudó un segundo, pero finalmente sus labios mostraron la sonrisa más ligera de todas.
-Está bien.
Era un verdadero logro conducir a lado de Mónica, y a diferencia de Nahomi, ella no cambiaba de estación nunca. Aunque tampoco pareciera que le gustara en lo más mínimo.
-Dime, ¿Para qué vamos a la avenida Wall rough?
-Es un secreto, solo te puedo decir que vamos a disfrutar de un buen rato.
-Bien.
Ese presentimiento de que todo estaría de lujo se aumentó cuando llegamos al lugar deseado y estaba completamente vacío;  Así el ambiente se pondría exactamente como tenía planeado.
-¿Por qué estamos aquí? –Preguntó Mónica antes de bajar del auto.
-¿Sabes que pasa en este lugar? –Contesté yo, con una pregunta.
-Es la fuente masiva Yak Riverfall, es un conjunto de tubos de drenaje impulsados por bombas de aire que provocan que salgan líneas de agua en forma vertical por sus pequeños orificios, es una popular atracción para los turistas; Pues pueden entrar para mojarse y pasar un rato cómico dentro de la sección cultural de la ciudad.
-Bueno, no esperaba una descripción tan exacta… pero en resumen, Sí, es una fuente donde el agua fluye en líneas aleatorias durante 10 minutos cada 2 horas; En 1 minuto aproximadamente va a comenzar y quiero que juegues conmigo en ella.
-¿Por qué?
-Porque creo que será divertido… Y quiero hacerlo contigo solamente.
Bajé del automóvil y corrí hasta la puerta de Mónica para abrirla con caballerosidad y darle la mano.
-¿Confías en mí?
Mónica no respondió nada, tomó mi mano y bajó conmigo. Antes de entrar a la fuente me acerqué a mi auto y en el Ipod seleccioné una canción perfecta para la situación; Presioné el botón de reproducir y entré corriendo a lado de mi cita.
El suelo de cemento tenía pequeños orificios que se extendían alrededor de 10 metros, cuando la canción comenzó, un montón de hermosas líneas de agua se extendieron a espaldas de Mónica, la tomé por ambas manos y bailando me adentré en el agua con ella, ver su rostro sorprendido fue lo que me impulsó a bailar sin vergüenza y con una amplia sonrisa al son de nuestra canción.
¿Me escuchas?
Te estoy hablando a ti.
A través del agua, a través del profundo océano azul
Debajo del cielo, oh ¿Qué estoy haciendo?

Chico, te escucho…
En mis sueños,
Siento tu susurro a través del mar
Te mantengo conmigo en mi corazón
Contigo es fácil, salir de una tempestad.

Suerte que de ti me enamoré
Suerte de haber estado donde estuve,
Suerte de poder besarte hoy otra vez…

No saben cuánto tiempo toma
Esperar un amor como este
Cada vez que decimos adiós…
Deseo que tengamos un beso más
Esperaré por ti, te lo prometo, lo haré

Bailamos por toda la fuente, muertos de risa. Cuando los chorros de agua cambiaban de lugar nosotros los seguíamos dando saltos como en un Vals de lo más elegante. Continuamente levantaba una de sus manos y le hacía dar una vuelta, para después atraparla por su cintura y bailar cuello con cuello. Los mejores 10 minutos de mi vida. Cuando la fuente se detuvo nos quedamos hiperventilando por el agotamiento, mirándonos a los ojos de una forma tierna, agaché la cabeza y la besé con ternura y después con pasión, para después separarme de sus labios y abrazarla con fuerza.
-Esta vez sentí algo.
Esbocé una amplia sonrisa que se borró rápidamente, Una chica delgada y de cabello café nos  miraba a unos 10 metros con los brazos cruzados: Nahomi me miraba con una profundidad indescriptible, se dio la vuelta y desapareció en una esquina.

5 comentarios:

voz dormida dijo...

ah si, gracias a jason Mraz por crear la canción LUCKY! XD

Anónimo dijo...

xuxa, que luxa mental tendra mike? aniki volviste man 10/10 como siempre(L)

PD: endemoniadamente atractica, lol

irwinerd dijo...

we!!! me gusta mas en ingles u.u

por cierto... oo que ogete xD

irwinerd dijo...

y casi casi we... pero no se te hara XD
pero excelente cambio por cierto :D

Myrna dijo...

muy emotivo, qué momento!!!, dulzura, ternura, alegría y decepción....me vas a matar!!!!!

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