Lo Último

Dos mundos, un sentimiento. (5/17)

-Ella? -Preguntó James, que me miraba con sorpresa; Era un chico rubio bastante popular con las mujeres.
-Sí. -Respondí, avergonzado.
Estabamos en un café de de expresión artistica amateur que estaba a unas calles de la universidad; Pues tuvimos una hora libre y aproveché para pedirle un momento de charla entre hombres.
-Te has buscado un verdadero desafío, Mike. -Se encogió de hombros. -Sabes que es una chica genio, no?
-Me enteré este fin de semana.
-Entonces te darás cuenta de que ella está en un nivel muy diferente a todos nosotros; ella está muy por arriba de ti.
-!Solo dime lo que sabes! -Imploré, no necesitaba que me recordara lo patetico que era al intentar conocerla mejor.
-Pues... -Comenzó. -Lo que yo se es probablemente lo mismo que tu ya sabes...  Mónica Bonnet, Mecatronica, un genio solitario...  Cuando alguién le habla ella simplemente lo ignora...  Nunca asiste a clase, esto probablemente porque una simple carrera es solo un juego de niños para ella.
Me quedé boquiabierto, Mónica en realidad estaba aislada de todo contacto social.
-Pero bueno... Para alguién como tú y como yo, nos es imposible entender lo que hay en su cabeza, me retiro; Hay una chica esperandome en el otro lado del café desde hace rato.
-Cuidate, James... Gracias, supongo.
James se despidió levantando la mano y se dio la vuelta, dejandome en completa depresión; Se estaba volviendo algo usual.
-Imposible, eh?
Me levanté de la silla y salí del café, subí en el Mikemovil con una velocidad olimpica y volví al campus con prisa; Había Decidido buscar a Mónica para crear cercanía.
Llegué a la oficina de rectoría de ingenierías y pedí un anagrama con las materias necesarias para completar la carrera de Mecatronica, con intenciones de buscar en cada aula a Mónica.
Busqué con velocidad y delicadeza, cuando terminé de checar en cada aula ya habían pasado dos horas y no tuve exito alguno, Mónica no era una chica facíl de encontrar.
Derrotado, miré mi reloj; aun faltaban varias horas de clase y yo no tenía animos de entrar a ninguna, por lo que decidí ir a un restaurante a pasar el rato bebiendo café; Justo antes de abandonar el campus vi un extraño objeto luminoso caer desde el techo de el edificio de ciencias plasticas, corrí hasta el objeto y mi rostro se iluminó: Un avion de papel con un 10 de calificación. No se como, pero mis piernas se movieron más rapido que las de usain bolt compitiendo por una medalla de oro.
Abrí la puerta que daba al techo y mi rostro se deprimió de nuevo, no había nadie en el techo; Me habría equivocado de punto de partida?
Me acerqué a la orilla del techo, sin duda el campus era extenso y hermoso; Frondosos arboles cubrían gran parte de los senderos empedrados al estilo coloquial americano que llevaban a cada rectoría.
-Puede que no vuelva a verla nunca. -Pensé.
En ese momento, una ligera brisa envolvió mi entorno, puedo jurar que senti el dulce aroma frutal de su cabello, me di la vuelta para confirmar el exitoso encuentro.
Su larga y perfecta cabellera negra se movía al son del viento, sus ojos se clavaban como flechas en los mios y su rostro enfriaba aun más esa tarde de ventizca.
-!Mónica, has venido! Pensaba que te habías tomado el día libre o algo así.
-Yo? -Preguntó. -Por qué lo haría?
-No estabas en ninguna de las clases que tomas y... -Me detuve; Ese comentario era en definitiva, la frase más acosadora en la historia de los acosadores.
-Me estuviste buscando? -Preguntó una vez más; Luego se acercó a mí con un paso seguro sin dejar de mirarme a los ojos.
No fuí capaz de contestar, es que por segunda ocación me iba a quedar sin palabras?
-Eh...
-No eres tan atento como crees... aun cuando hayas encontrado el avión de papel eso no significa que tengas que traermelo de vuelta.
-P...Pero...
Tomó su maletín de piel. que descanzaba en el suelo; Fue la oportunidad perfecta para librarme de su mirada y poder admirar su vestimenta: Un sweater ligero color azúl tejido a mano y una blusa negra por debajo, con un pantalón de mezclilla oscuro; no pude evitar quedarme boquiabierto, aunque recuperé compostura apenas volvió a atacarme con su mirada.
-Quieres algo de mi? -Preguntó finalmente, con esa voz sentenciadora.
-Ah, yo queria hablar contigo... Mónica.
Impresionantemente, las palabras salieron de mi boca al instante, esto era de celebrarse.
-Sobre que?
-Sobre... Lo que pasó en el centro comercial. -Desvié la mirada, avergonzado. -Me pregunto... Porque lo has hecho tan de repente...
-Sobre el beso?
Volví a sus ojos y respondí moviendo la cabeza.
-Se trata de un experimento.
-Que clase de experimento exactamente? Me sorprende que experimentes con algo tan simple como un beso...Lo que quiero decir es... Quisiera poder conocerte mejor, Mónica...
-Entiendo.
Me estremecí, incapáz de dar respuesta.
-Es por eso que te dije que el experimento ha terminado, para serte franca no fue para nada satisfactorio ni agradable; No veo porque continuar con este experimento y mucho menos si es necesario obligarte a seguir.
-Mónica...
-Era eso todo lo que necesitabas hablar conmigo?
-Bueno... Creo que sí... Pero...
-Adiós, Mike.
Mónica caminó elegantemente hasta la entrada al techo y se perdió en las escaleras; Dejandome aun más confundido que antes.
-Nada... satisfactorio?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

pobre wn, lo basurearon otra vez...
buen cao 10/10 aniki ^.^

voz dormida dijo...

pero le gusta ser basureado xD se parece a mi en esoo hahaha gracias por leerlo hermano!

Publicar un comentario

Bienvenido al mejor blog del universo!

Puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a mí blog!

Recibe en tu correo las actualizaciones de mis relatos y cuentos. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.