Lo Último

Dos mundos, un sentimiento. (2/17)

2: Volverte a ver.
Me encontraba en una jaula, rodeado de criaturas con pico y plumas; Estaba rodeado de gallinas de corral, asustado intenté levantarme y me di cuenta de que ya estaba levantado: Yo también era una gallina, mejor dicho: un gallo.
En un recipiente donde todos podiamos beber agua me di cuenta de mi aspecto, era un gallo color negro. Con tintes verdes y rojos, todo un bello animal. Pero no era momento para estar orgulloso de mi aspecto, desesperado intenté escapar, volando. Ante mi sorpresa, mis compañeros me miraban sorprendidos, como si estuviera haciendo un pecado mortal.
-Nosotros no podemos volar. -Me susurró uno al oído, era un gallo color rojo; Su mirada era la de un sabiondo.
-Porque no? -Me atreví a preguntar, girando la cabeza.
-Porque no es algo natural, nuestro destino está en el suelo, comiendo las cosas que nos traen los amos y cuidando a nuestras hembras; ya que somos los unicos machos tendriamos que estar agradecidos.
Me dio un gran escalofrio, en verdad deseaba seguir atado al suelo por el resto de mi vida teniendo alas? Estaba en mis planes apegarme a todos? No encontré respuesta en ese momento y me puse a comer con los demás.



-!Mike! -Gritó alguien a mi oído; Me estremecí y solté un gran salto.
-EH? QUE PASÓ!!?
-Idiota, te quedaste dormido. -Respondió la chica que estaba frente a mi, era Nahomi con una sonrisa tierna.
-Ah, lo siento. -Me disculpé. -Ya ha terminado la clase?
-Hace como 1 hora, pero decidí dejarte dormir un rato... Pero creo que me desesperé porque no me has tratado bonito y decidí vengarme.
La mirada de Nahomi era juguetona, por lo que esbozé una sonrisa y decidí seguirle el juego.
-Está triste la bebe porque no le he puesto atención dormido? -Diciendo esto tomé una de sus mejillas y la presioné con ternura. -Estaba soñando con la bebe, no se ponga triste.
-!Ya, ya! No es necesario decirme bebe ni nada por el estilo, que quieres hacer? ya salimos... Podemos ir al centro comercial a comprar ropa, que dices?
-No tengo mucho dinero, Nahomi... Pero si quieres te acompaño.
-Esa es la respuesta correcta! por eso te has ganado 20 dolares de mi tarjeta dorada para comprarte aunque sea una hollister o que se yo!
-Genial, te adoro Nahomi! -Me lancé a sus brazos y salimos de esa forma del campus, nunca me había importado realmente como nos veían los otros estudiantes o los profesores; De hecho hasta me provocaba cierta felicidad el pensar que me viesen como algo más para una chica tan linda.
Sin novedades subimos al "Mikemovil" y arrancamos en dirección al "Bellavista mall".
Ya había pasado una semana desde aquel extraño encuentro con Mónica, y no la había vuelto a ver; En cada oportunidad que tenía volvía a ese salón de clases donde la había conocido; Pero siempre estaba vacía esa silla donde estaba descanzando. Me sentía como si hubiera desaprovechado la mayor oportunidad de mi vida, deseaba poder demostrarle que yo no era un tonto que se quedaba sin palabras ante una chica linda... Es que jamás tendría mi revancha?

Después de estacionar el automovil, entramos a abercrombie & fitch, la tienda de ropa favorita de Nahomi. Una vez estuvimos en la sección de mujeres ella se sintió como pez en el agua, tomando playeras, jeans y faldas sin mirar la talla y echandomelos en la cara.
-Andando, carrito de supermercado. -Me ordenó una vez terminamos con el pasillo 1.
-No piensas medirte todo esto primero antes de seguir con la segunda parte de la tienda? es como media tonelada de ropa.
-Tienes razón. -Admitió con la mano en la barbilla. -!A los vestidores!
Lancé la marea de ropa sobre el respaldo dentro del vestidor y salí del cubiculo.
-No esperabas que me quedara adentro, verdad?
-No seas imbecil, tu serás el juez; Espera a que me ponga el primer cambio y me das tu opinion.
-A la orden, jefa. -Respondí, haciendo un ademán militar. Seguido de esto Nahomi cerró la puerta con una gran sonrisa.
Solté un suspiro y me llevé las manos a los bolsillos, me tocaba esperar un par de minutos para que Nahomi saliera con algo espectacular, a fin de cuentas ella siempre se veía espectacular. Aun si se vistiera con un costal de papas seguramente se vería hermosa.
-Creo que estoy subiendo de peso. -Gritó desde adentro del vestidor. -Esta blusa se niega a entrar.
-Eso es porque ya tienes 20, no puedes usar ropa extra chica para toda tu vida. -Respondí, divertido.
No pude escuchar la respuesta de Nahomi, mis 5 sentidos se enfocaron en la ventana que daba con el centro comercial. Pude ver una larga cabellera negra moverse al ritmo de un simple y poco estilizado caminar. Llevaba un vestido sencillo color azúl y un bolso de paja a la cintura. Esa mirada tan fria era imposible de confundirse.
-Ni pienses que te me vas a escapar. -Murmuré, emocionado. -!Esta vez voy a hablar contigo!
Corrí por entre las personas de la tienda y salí patinando del establecimiento, me abrí paso entre todas las personas y logré alcanzar a mi objetivo. Miraba con detenimiento una tienda de zapatos, como pensando si sería correcto entrar o no.
-!Hey! Haciendo las compras? -Saludé, de la forma más natural que pude (naturalmente para ocultar el gran miedo y nerviosismo que me invadía en ese momento).

Esta vez fuí capáz de soportar su mirada, sus frios y calculadores ojos se cruzaron con los mios y se sostuvieron de forma exitosa desde el momento en que capté su atención hasta que la conversación terminó:
-Quien eres? -Preguntó de nuevo, no me sorprendí por esa pregunta.
-Me llamo Mike Mattews. -Respondí con una sonrisa. -y tu eres...?
Me miró de arriba a abajo y después se centró en mis ojos nuevamente.
-Mónica Bonnet.
-Mucho gusto. -Respondí, intentando sonar en onda.
-Porque la gente dice eso? -Preguntó de forma casual, como si su pregunta fuese lo más normal del mundo.
-eh? no entiendo tu pregunta. -Admití, derrotado.
-Me refiero, porque la gente dice mucho gusto, aun cuando no se reciba ningún gusto en particular al conocer a alguien? No es como si tu estuvieras recibiendo satisfacción al momento de saber mi nombre.
En cualquier otra situación yo hubiera pensado que era una broma y me hubiera puesto a reir, pero su mirada seria, fria y penetrante me daba a entender que ella en realidad deseaba conocer una respuesta sincera a una duda.
-Eh... Pues... Es por cortesía, supongo.
-Cortesía? -Preguntó, una vez más. -Porque usar la cortesía con alguien que no conoces? no es algo que se deba de guardar para cuando conozcas mejor al sujeto recién conocido?
-Eh.. Bueno...
-Voy a irme. -Interrumpió ella, avanzando sin darme tiempo a responder algo.
-!Entonces dejame guardarme el gusto para más adelante! -Grité, a sus espaldas; Como respuesta ella se detuvo y se dio la vuelta.
-Así es, Mónica... !Dame la oportunidad de poder decir mucho gusto más adelante!
Me sentía un verdadero idiota diciendo esas tonterías, pero la situación me alentaba a ser idiota.
Su mirada me recorrió nuevamente y de pronto se acercó a mí y me tocó el rostro con su mano, era muy calida.
-Pareces ser útil... Quieres hacer un experimento?
-Q... Que experimento es ese?
-Que son los sentimientos? -Su mano se alejó de mi rostro y volvió a mirarme con severidad.
-E... Eh? -Pregunté, sorprendido.
-Nunca he comprendido ninguna de las sensaciones que las personas tienen. Y tu pareces entenderlas perfectamente, aceptas ayudarme?
-Eh... Claro... Todo sea por ayudarte...
Me tomó de la mano y me arrastró a un destino indefinido. En ese momento recordé a Nahomi, pero no me liberé de la tibia mano de Mónica.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

maldita sea esta historia esta exelente, cuanto te demoraras en publicar la siguiente, me quede con las ganas de mas T.T

Myrnayes dijo...

bien, parece que los jovenes se están definiendo, pero Mónica es enigmática y un poco frívola, quién es mejor pareja? ella o Nahomi?, aun no estoy segura, espero encontrar la respuesta

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